El malestar lumbar es uno de los problemas más frecuentes en oficinas y espacios de home office. Pasar muchas horas sentado en una silla inadecuada puede generar dolores persistentes en la parte baja de la espalda y afectar el rendimiento diario.
La buena noticia es que elegir una silla adecuada puede marcar una diferencia real en cómo te sentís al trabajar.
¿Por qué aparece el malestar lumbar cuando trabajamos sentados?
Cuando estamos sentados durante varias horas, la espalda soporta gran parte del peso del cuerpo. Si la silla no acompaña la forma natural de la columna, la zona lumbar queda sin apoyo y los músculos trabajan de más para sostener la postura.
Con el tiempo, esto genera:
- Tensión muscular
- Molestias en la espalda baja
- Sensación de rigidez o cansancio al finalizar la jornada
Por eso, contar con una silla ergonómica con soporte lumbar no es un lujo, sino una necesidad para quienes pasan muchas horas frente a la computadora.
Cómo una silla ergonómica ayuda a prevenir el dolor lumbar
Una silla diseñada ergonómicamente permite que la espalda mantenga una postura más natural y relajada durante el día. Esto reduce la presión sobre la columna y ayuda a distribuir mejor el peso del cuerpo.
Entre sus principales beneficios se destacan:
- Soporte adecuado en la zona lumbar
- Mayor estabilidad al sentarse
- Menor esfuerzo muscular
- Más comodidad en jornadas prolongadas
En Asistem contamos con sillas ergonómicas pensadas para uso diario, tanto en oficinas como en home office, que ayudan a prevenir este tipo de molestias sin complicaciones innecesarias.
Podés ver algunos modelos con soporte lumbar en nuestra sección de sillas ergonómicas.
Características clave que tiene que tener una buena silla
Para cuidar la espalda baja, es importante que la silla cuente con ciertos ajustes básicos que realmente hagan la diferencia:
- Soporte lumbar integrado, que acompañe la curvatura natural de la espalda
- Altura regulable, para apoyar bien los pies en el piso
- Respaldo ergonómico, que permita una postura estable
- Base firme, pensada para uso intensivo
Estos elementos ayudan a que la columna se mantenga alineada y reducen la carga sobre la zona lumbar a lo largo del día.
Ajustar bien la silla también es parte de la solución
Incluso la mejor silla necesita estar bien regulada. Un ajuste correcto puede mejorar notablemente la comodidad y prevenir dolores.
Algunos puntos a tener en cuenta:
- Los pies deben quedar apoyados en el suelo
- Las rodillas, a una altura similar a la cadera
- El respaldo lumbar debe apoyar justo en la parte baja de la espalda
Tomarse unos minutos para regular la silla puede evitar molestias que, con el tiempo, se vuelven crónicas.
Movimiento y ergonomía: una combinación necesaria
Si bien una buena silla es fundamental, no conviene permanecer en la misma postura todo el día. Levantarse cada tanto, estirarse y cambiar de posición ayuda a liberar tensiones y complementa los beneficios de una silla ergonómica.
Una postura correcta, sumada a pequeños movimientos durante la jornada, mejora el bienestar general y la concentración.
Elegir la silla correcta según tu rutina de trabajo
No es lo mismo usar una silla un par de horas que pasar toda la jornada sentado. Para quienes trabajan muchas horas seguidas, conviene optar por sillas pensadas para uso intensivo, con respaldo ergonómico y buen soporte lumbar.
En Asistem ofrecemos opciones que se adaptan a distintas necesidades de trabajo, priorizando siempre la comodidad, la durabilidad y el cuidado de la espalda.
Podés conocer los modelos disponibles y elegir el que mejor se adapte a tu espacio en nuestra sección de sillas para oficina.
Cuidar la espalda también es cuidar tu forma de trabajar
El malestar lumbar no aparece de un día para otro, pero tampoco desaparece solo. Una silla adecuada, bien ajustada y usada de forma consciente puede ayudarte a trabajar más cómodo y sin dolores.
Invertir en una buena silla es invertir en bienestar, productividad y calidad de vida, tanto en la oficina como en el home office.
